Papas con crema y queso

Cazuela de patatas al queso crema

Inicio > Blog > Fiestas > Guarniciones de fiestas > Patatas gratinadas Saltar a la receta¡La única receta de patatas gratinadas que necesitarás! Es tierna y cremosa con una corteza deliciosamente crujiente y con queso. ¡Es el mejor plato de acompañamiento cargado de carbohidratos para casi cualquier comida!

Las patatas gratinadas (o papas gratinadas) son un plato que se puede comer en cualquier momento del año, aunque nuestra época favorita para disfrutarlas es durante el otoño y el invierno. Son una guarnición perfecta para casi todo y son especialmente buenas para servir a un grupo grande de personas.

Siempre que hago estas patatas, son lo primero que desaparece, así que diría que es una buena señal. Las patatas son tiernas, cremosas y absorben todos los deliciosos sabores del ajo y el queso, y se terminan con una parte superior crujiente, dorada y burbujeante.

El gratinado es una técnica tradicional francesa que consiste en un plato cubierto con queso, mantequilla, pan rallado o una combinación de los tres y horneado y/o asado para formar una parte superior dorada y crujiente. El plato gratinado más conocido es la patata gratinada, aunque se pueden gratinar muchas cosas diferentes.

  Pechuga de pollo con crema de leche y queso parmesano

Puré de patatas con queso crema y crema agria

Esta cazuela de patatas es una buena alternativa a las patatas festoneadas, a las patatas gratinadas (dauphinoise) o a las simples patatas hervidas o en puré. El queso crema y el cebollino lo convierten en un plato rico y delicioso. Es una excelente guarnición de patatas para un día festivo o una ocasión especial, o para llevarla a una cena de amigos.

Las patatas se cuecen brevemente en agua hirviendo y luego se hornean con la salsa fácil de queso crema y cebollino. Añade un poco de bacon cocido en dados a la mezcla de queso o cubre la cazuela con queso rallado o pan rallado con mantequilla justo antes de que esté hecha.

Esta cazuela va bien con casi cualquier cosa que quieras servir para la cena. Algunas sugerencias: Prueba a disfrutarlo con unas chuletas de cerdo al horno, carne asada en rodajas, muslos de pollo o hamburguesas, e incluye una ensalada o una guarnición de tus verduras favoritas.

Las sobras de esta cazuela de patatas pueden taparse y guardarse en la nevera durante dos o tres días. Este guiso también puede ponerse en recipientes herméticos para el congelador y congelarse hasta un mes.  Para recalentarlo, si el guiso está todavía en una cazuela, déjelo a temperatura ambiente mientras precalienta el horno a 350 F. Luego tápelo y métalo en el horno durante aproximadamente 20 a 25 minutos o hasta que esté caliente.

  Pechuga de pollo con crema de leche y queso parmesano

Puré de patatas con queso crema sin leche

Dado que mi receta contiene patatas cortadas en rodajas finas, una salsa de nata (que se aligera utilizando leche en lugar de nata) y queso (¡hola!), pero no tiene una cobertura de pan rallado, declaro que esta receta es de naturaleza festoneada. Al final del horneado, quitaremos el papel de aluminio y asaremos las patatas, dándole ese toque crujiente que suele tener un plato festoneado.

NutriciónCalorías: 257kcal | Carbohidratos: 26g | Proteínas: 10g | Grasas: 13g | Grasas saturadas: 8g | Colesterol: 37mg | Sodio: 702mg | Potasio: 596mg | Fibra: 3g | Azúcar: 4g | Vitamina A: 433IU | Vitamina C: 26mg | Calcio: 254mg | Hierro: 1mg

Patatas fritas con nata y queso

Desde 1966, los editores de Southern Living han llevado a cabo la misión de la marca: aportar disfrute, satisfacción e inspiración a nuestros lectores celebrando la vida en el Sur. Inspiramos la creatividad en sus hogares, sus cocinas, sus jardines y su estilo personal. Somos un amigo en el que pueden confiar, una guía para las estaciones, una mano amiga durante las fiestas y un defensor implacable del estilo de vida sureño.

Esta fácil receta de puré de patatas utiliza queso crema y un recipiente de crema agria para añadir sabor y crear una textura extra cremosa. Deberás asegurarte de no batir demasiado las patatas para que queden suaves y esponjosas.

También nos encanta que se puedan hacer hasta con dos días de antelación y guardarlas en la nevera hasta que estén listas para hornearse, lo que las convierte en el plato de acompañamiento perfecto para las fiestas o las reuniones de la iglesia. También son ideales para preparar con antelación los fines de semana, así que en las noches de semana ocupadas todo lo que tienes que hacer es meterlas en el horno. Sólo tienes que sacarlos de la nevera y dejarlos a temperatura ambiente durante unos 30 minutos antes de hornearlos como se indica. Si lo tienes a mano, puedes adornar con perejil fresco o pimentón si lo deseas.

  Gelatina de durazno con queso crema
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad